Un servicio gestionado no consiste solo en disponer de profesionales.
El alcance, las responsabilidades, los procesos, las prioridades, los niveles de servicio, la comunicación, el escalamiento, la gobernanza y las métricas explicitan quién hace qué y cómo se controlará el servicio.
La capacidad operativa combina personas, procesos, herramientas, conocimiento y gobernanza.
